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Origen de la energía mareomotriz

¿Por qué la mareomotriz?

La energía mareomotriz es la que capta la potencia de las mareas, que al ser generadas por la conjunción gravitacional del Sol y la de Luna, sumadas a la rotación terrestre está considerada como una fuente energética renovable, que puede ser transformada en otro tipo de energía (eléctrica, mecánica, de movimiento etc.).

Las centrales encargadas de la explotación de la energía mareomotriz constan de un sistema que almacena agua en un embalse durante la crecida de la marea, que culmina cuando llega al punto máximo de la pleamar. Para generar energía se aprovecha la bajamar cuando se abren las compuertas del embalse y se suelta el agua acumulada.

¿Cuál es el origen de la energía mareomotriz?

Época antigua

La historia del uso de las mareas como fuente energética se extiende hasta la antigüedad. La evidencia más temprana en cuanto a conversión de energía mareomotriz se remonta a los albores del año 900 DC, aunque los historiadores creen probable la existencia de sistemas similares cuyos vestigios se han perdido. El Woodbridge Tide Mill erigido en Suffolk, Inglaterra, data de 1170 y es el molino de mareas más antiguo conocido, que sigue en funcionamiento.

El uso más típico de este tipo de sistemas de generación energética a partir de las mareas era la molienda de los diferentes tipos de granos que se empleaban, que resultaban tan duros, que era más fácil molerlos que cocinarlos. También tenía otros usos, por ejemplo, en Hayley, una localidad de Inglaterra, se empleó el poder de las mareas para dragar un canal.

La era moderna

El concepto del denominado “molino de mareas” cruzó el Océano Atlántico junto con los colonos y especialmente en el estado de Maine, se emplearon muchos de estos sistemas de manera habitual, desde el siglo XVIII. A finales del siglo XIX, el concepto de energía mareomotriz se asoció al de la generación de electricidad. Francia fue pionera en este sentido, en Europa y el mundo.

La energía mareomotriz en Europa

En 1920 en Francia se pensó en apostar por aprovechar el potencial energético de las mareas. Se planificó la construcción de una, pero sin fondos suficientes el proyecto fue abandonado. En 1966 se construyó en la desembocadura del Río Rance en Bretaña, la Central Eléctrica de Mareas de Francia, que se considera la primera central eléctrica de origen mareomotriz del mundo.

Avances en América

En 1920, el ingeniero Dexter P. Cooper se propuso generar energía eléctrica a partir de las mareas: su intención era un proyecto internacional, que implicaba la implementación de presas en las bahías de Passamaquoddy y Cobscook, pertenecientes a la provincia marítima oriental de Nuevo Brunswick, Canadá y al estado norteamericano de Maine.

Su aliado y partidario indiscutible era Franklin D. Roosevelt. Cuando años más tarde Roosevelt llegó a la presidencia de los EEUU pidió un estudio de viabilidad del Proyecto Passamaquoddy Tidal Power. Este pretendía mover 135 mil millones de litros de agua, con los que se generaría electricidad para la ciudad de Washington. El gobierno federal decidió que el proyecto tenía costos inasumibles.

Recién en 1984 se construyó la primera (y única por ahora) central mareomotriz de América del Norte, situada en Nueva Escocia, Canadá y llamada Estación Generadora Real de Annapolis. Esta funciona alimentándose de la diferencia de mareas, de la cuenca del río Annapolis y de la subcuenca de la cercana bahía de Fundy.

Mareomotriz en Asia

En 2011 se puso en funcionamiento la primera planta de explotación de energía mareomotriz de Asía, llamada Sihwa, que además es la más grande del mundo. Está en Corea del Sur, al borde de un lago artificial cerca de Seúl y tiene diez turbinas que producen 25,4 megavatios. La estructura tiene 8 esclusas, 15 pisos y su costo superó los 300 millones de euros.

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